MIMO’S WEDDING (parte II)

Han pasado unas semanas (con luna de miel de por medio)  desde que publicara la primera parte de nuestra Mimo’s Wedding. Es más que conocido mi gusto por  hacerme de rogar… pero ya esta aquí! No desesperen!

 La ceremonia fue en la Iglesia de Santa María del Puig (en pleno Barrio del Carmen). La realidad es que la idea inicial era casarnos en la capilla de la misma masía pero por problemas técnicos tuvimos que desechar la idea y ponernos a buscar iglesia como locos a un mes de la fecha.
 Las cosas no pudieron salir mejor, en 24 horas teníamos iglesia y ni en mis mejores sueños podía imaginar una ceremonia tan bonita.

Los vestidos de los pajes los diseñamos nosotras y encontramos a una maravillosa modista (Chela, mi nueva hada madrina) para que los materializara. Imposible que fueran más guapos! 

Y sin saber muy bien cómo, ya eramos marido y mujer. El momento más importante, en el que eres consciente de que ya nada volverá a ser igual…
No se puede explicar. 
Tanto el novio como su séquito de hombretones, con chaqué, cada cual más apuesto y elegante.
Llegamos a mi parte favorita en todas las bodas, el cóctel. Ese momento en el que la gente ya está relajada (cerveza en mano) y totalmente metida en la boda. 
Para el convite elegimos la Masía San Antonio de Poyo de la mano de Catering Cinco
Cualquiera que haya probado una boda suya sabe que son  difíciles de igualar, tanto en el catering como en los detalles.

La decoración corría a cargo de El Taller de Clo
Cuando dos semanas antes de la boda me puse en contacto con Claudia para decirle que no tenía ni flores ni decoración de ningún tipo para la boda, su contestación fue: “vente a verme y lo solucionamos”. Y allí me planté  con mi ipad y un millón de fotos pinterest de las que te hacen perder la cabeza.
Puedo decir sin miedo a equivocarme, que nuestra decoración floral no tenía nada que envidiar a las fotos de inspiración bodil. Su forma de trabajar y el cariño que pone a todo lo que sale de su taller, hace que sus decoraciones sean únicas y con corazón.
La comida teníamos claro que queríamos que fuera al aire libre, en los preciosos jardines de la masía.
Intercalamos mesas redondas y alargadas y las distribuimos bajo las naranjos. Decoramos las mesas con un estilo campestre con las sillas de madera y los bajoplatos de ráfia.

Mi ramo (también del Taller de Clo) pedí que se pudiera dividir para dárselo a mis dos personas. Nunca me ha gustado lo de dar varios ramos pero tenía claro que tenía que ser para las dos, así que me pareció la mejor solución. 
Unas cortinas de tul y un sofá antiguo fue todo lo que necesitamos para nuestro photocall. Al ponerlo entre los arboles, da un aspecto en las fotos de bosque encantado que me tiene totalmente enamorada.
Al final de la noche me solté el pelo para ir más natural y me puse el segundo tocado, una corona de paniculata también de Lucia Be.
Y  a partir de este momento sobran las palabras… Risas, bailes, copas, sorpresas pero sobre todo cantidades industriales de amor por parte de todos los presentes. 
No sé si he sabido plasmar el inmenso agradecimiento hacia todas y cada una de las personas que nos ayudaron a que todo fuera perfecto y a todos los que compartieron con nosotros el día más especial de nuestras vidas. Todo lo que pueda decir se queda corto. Familia, amigos, colaboradores… SOIS LO MÁS!
Y con esto…
Pd: Por supuesto, si podéis ver todo esto es gracias a Por Parte de la Novia, a los que no sólo tengo que agradecerles estas fotazas si no también su ayuda infinita con las invitaciones y todo el diseño. 
Y además de grandes profesionales, tienen buena planta los tíos.

Comments (2)

  1. Pura Giner

    Ana estas preciosa, y no podias estar mas sencilla y a la vez muy romantica y ahora a ser muy feliz que es un buen marido , un saludo

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